Ir al contenido principal

Características generales del cultivo en grava

La hidroponía se puede realizar de muy diversas maneras, que implican diversos sustratos y formas de riego. Uno de los métodos de producción hidropónica más importantes es la producción en grava, nombre genérico con el que se le da a varios métodos en los que se utilizan sustratos con partículas relativamente grandes.

Grava

Las partículas utilizadas en el cultivo en grava están alrededor de los 2 milímetros, lo cual garantiza una buena oxigenación de las raíces de las plantas. No se deben utilizar partículas de mayor tamaño porque la retención de agua sería muy baja y al no retener las raíces la suficiente humedad se induciría un estrés hídrico en las plantas que terminaría afectando su desarrollo.

Para el cultivo en grava se requiere de tinas impermeables en las que se coloca el sustrato. Dependiendo del tamaño medio de partículas y de otras características propias del sustrato, este se comienza a secar en un determinado tiempo, que por lo general es un tiempo relativamente breve dado que las partículas grandes no tienen la capacidad de retener mucha humedad.

Cultivo en grava

Por ello es necesario cuando se cultiva en grava aplicar solución de manera frecuente para restituir la cantidad de agua perdida por escurrimiento y por transpiración de las plantas. El uso de grava está asociado a que sea un sustrato que abunde en la región, donde sea complicado acceder a otro tipo de sustrato que sea técnicamente más adecuado.

El cultivo en grava ha tenido relativo éxito en sistemas hidropónicos de Israel y Estados Unidos, regiones con escasez de buenos suelos y sustratos, donde los materiales de gran tamaño de partícula abundan; sin embargo, el hecho de tener que regar de manera muy frecuente implica que se estén buscando otro tipo de sistemas que consuman un poco menos de agua.

Imágenes de Ecoescuela y Ana Yancy

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

La lechuga espacial va siendo una realidad

Existen muchos factores que se tendrán que superar para que en algún momento la humanidad comience a colonizar otros cuerpos celestes, todos ellos de importancia. Pero si tuviéramos que elegir cual aspecto es el más fundamental, sin duda estaríamos hablando de la comida. Para salir de nuestro planeta primero tendremos que asegurarnos de que podemos cultivar alimento en el espacio.
Y esto es justo lo que hicieron los astronautas de la Estación Espacial Internacional hace apenas unos meses. Bueno, no es que hayan obtenido una cosecha impresionante, pero cuando menos ya pudieron probar a que sabe una lechuga cultivada en el espacio, cuya variedad ha sido denominada Ouredgeous, palabra derivada de las palabras rojo y extravagante, en inglés.
La lechuga en cuestión se obtuvo a partir de semillas que llevaban en la Estación 15 meses. El hecho de tenerlas tanto tiempo guardadas allá arriba es para analizar los efectos que la microgravedad tiene sobre las mismas. Fue el astronauta Scott Kelly q…