Desde hace muchos años se viene gestando un serio problema a nivel nacional en lo que respecta al precio de los productos agrícolas y hoy mismo podemos ver ambas caras de la misma moneda con solo echar un vistazo al mercado nacional. Tenemos frente a nosotros un ejemplo que se puede explicar con manzanas... y limones.
Es contradictorio escuchar hablar de estabilidad de los precios de los productos agrícolas cuando hoy mismo el kilogramo de limón ha alcanzado los 60 pesos en algunas partes del país, mientras que la manzana es regalada y tirada en las calles porque el kilogramo no vale ni 3 pesos, que para la mayoría de los productores implica el precio mínimo de recuperación.
Cuando estaba cursando mi año propedéutico en la universidad llevé mi primer curso de economía propiamente dicho, y fue entonces cuando comprendí de mejor manera la ley de la oferta y la demanda: si hay mucha demanda y poca oferta el precio sube, si hay mucha oferta y poca demanda el precio baja. Para los que no somos economistas basta con comprender esto.
¿Qué es lo que está ocurriendo en el país? El Huang Long Bing (HLB) está considerada a nivel mundial como la enfermedad más letal en cítricos, ya que es capaz de acabar con grandes plantaciones en poco tiempo. Esta enfermedad ha golpeado fuertemente algunas zonas citrícolas del país y por tanto la oferta ha disminuido drásticamente, lo que ha hecho que el precio se vaya por las nubes.
Por otro lado los productores mexicanos de manzana han tenido buena cosecha y por tanto hay oferta, lo que hace que el precio se mantenga bajo, pero si a esto le sumamos todas las manzanas que estamos importado de Estados Unidos entonces se explica que el precio se haya ido por los suelos, lo que está dañando la producción nacional.
Para el caso del limón se estima que su precio vuelva a la normalidad hasta mediados del mes de abril, que es cuando comenzará la recolección en los estados de Colima, Guerrero y Oaxaca. Para el caso de la manzana el panorama es más complicado porque estamos hablando de que el problema es político y no agrícola: estamos sometidos agrícolamente al país vecino.
¿Por qué importamos manzana cuándo tenemos de sobra? Es la cosa más estúpida que he visto estos días, pero todo responde a intereses políticos. Si abrimos la frontera a la manzana de Estados Unidos es porque aquel gobierno presiona fuertemente al nuestro para que lo haga, pero al hacer esto se está afectando a los productores nacionales de manzana. Es algo que yo llamo: "un paso más en la venta de la nación".
Dejar que el precio de un producto aumente a estos niveles, como el caso del limón, es irresponsabilidad por parte de las autoridades, pero dejar que otro producto se tire porque se está comprando el mismo producto a otro país, es traición por parte de las autoridades; se puede maquillar el asunto pero al final el gobierno está dándole las espalda a sus propios productores, y eso es traición. La pregunta es: ¿cuánto más soportará el mercado mexicano?
Enlaces: 2000 Agro 1 y 2
Imágenes: Camino Verde e Instituto Culinario de Veracruz
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